Guiados por los principios dominicos, cultivamos valores que forman no solo excelentes estudiantes, sino personas íntegras listas para servir a la sociedad.
DIOS, CIENCIA Y VIRTUD
En la tradición espiritual de la Orden de Predicadores, a la cual pertenecen los religiosos regentes de la Unidad Educativa "Arzobispo Méndez", se unen en armonía la fe y la razón, llevando al ser humano al conocimiento de Dios, de sí mismo y de su entorno.
La plenitud de la dignidad humana consiste en la vocación del hombre a la comunión con Dios. Por eso, es fundamental para la formación integral de nuestros estudiantes inculcar en ellos, desde temprana edad, la necesidad de oración, el conocimiento de los principios fundamentales de la fe y la participación en los sacramentos por los cuales se nos transmite la gracia divina.
La razón humana, como don de Dios, ilumina la inteligencia para explorar, aprehender y construir el conocimiento científico, integrando la experiencia y la motivación por aprender. A través de la razón, nuestros estudiantes fortalecen el pensamiento crítico y su comprensión como agentes de transformación social.
La virtud, como disposición habitual y firme para hacer el bien, que se adquiere perseverando en los buenos hábitos, nos capacita para discernir, elegir y obrar el bien para nosotros mismos y para los demás.
De esta forma, bajo la guía del ideario "Dios, Ciencia y Virtud" formamos personas robustas en la fe, con una mirada crítica de la realidad, comprometidas con la justicia y la paz, capaces de participar activa y conscientemente, con trabajo y dedicación, en los procesos de transformación social y en la búsqueda de un mejor futuro.